fbpx

Ventas - Entrenamientos - Capacitación - Consultoría

Las personas persuasivas conocen a su audiencia y utilizan su conocimiento para hablar el lenguaje que hablan ellos. Por ejemplo, hablan con suavidad si están con una persona tímida y hablan con fuerza cuando están con alguien lleno de energía.

Las personas persuasivas saben conectar con su audiencia. Las personas responden de forma positiva cuando están con alguien que les cae bien. El secreto está en no entrar en la dialéctica de ver quién tiene razón. No se gana el corazón de alguien a través de argumentos poderosos. Es más, si no te ganas previamente el corazón de alguien, nunca le vas a convencer, no importa cuan poderosos sean los argumentos.

Las personas persuasivas no son agresivos ni presionan a los demás para que cambien de opinión. Las personas agresivas, las que presionan a los demás para que hagan lo que ellos quieren, son las que menos posibilidades tienen de conseguirlo, salvo que recurran a la coacción o la fuerza, claro. Repetir algo hasta la saciedad no te va a ayudar a convencer a nadie, más bien lo contrario.

Las personas persuasivas no buscan la aprobación de otros para que apoyen sus ideas. Más bien se muestran confiados en que lo que dicen es la verdad, y presentan los hechos ante los demás para que hablen por si mismos, sin necesidad de calificarlos de buenos o de malos. La opinión no tiene cabida para convencer a los demás.

Las personas persuasivas acompañan el discurso verbal con los gestos adecuados. Utilizan un tono entusiasta al hablar, una postura abierta y receptiva (sin cruzar los brazos ni desviar la mirada), no se reclinan en la silla al hablar y mueven las manos para enfatizar lo que dicen. Para persuadir a alguien, más que lo que dices, lo importante es cómo lo dices.

Las personas persuasivas hablan de forma concisa y clara, sin ambages ni rodeos. Saben de lo que están hablando y por tanto utilizan las palabras precisas, ni una más ni una menos de las necesarias. Son capaces de explicar las cosas incluso a aquellos que no son expertos en la materia.

Las personas persuasivas son honestas y actúan de forma genuina, no tratan de pasar por lo que no son. Las personas odian a los pretenciosos e impostores. Por eso las personas persuasivas se sienten a gusto con lo que son y por eso son admiradas y respetadas. La personas asertivas resultan más persuasivas que aquellas que siempre quieren quedar bien.

Las personas persuasivas respetan el punto de vista de los demás y reconocen cuando tienen razón. Reconocer que en el argumento del otro puede haber una parte de verdad demuestra que eres una persona de mente abierta, que sabe escuchar, y esto predispone a hacer lo mismo.

Las personas persuasivas hacen preguntas. Cuando dos personas discuten, la mayoría de las veces están pensando en lo que van a decir y no prestan atención a lo que dice el otro. De esta manera, la otra persona siente que no tienes interés en lo que dice y actúa con reciprocidad. Hacer preguntas (que sean pertinentes) y pedir aclaraciones es la mejor manera de mostrar al otro que estamos prestando atención a lo que dice. De esta manera, demostramos aprecio por el otro, y él o ella actúa en reciprocidad.

Las personas persuasivas sabe como contar una historia o una anécdota. Se ha comprobado que es más fácil persuadir a alguien describiendo situaciones o contando historias que mediante argumentos lógico abstractos. Una historia es lo más cercano a una imagen. Si cuentas bien una historia, la mente del otro es capaz de imaginar el lugar donde tiene lugar, la apariencia de los personajes de la historia y hasta lo que sienten en cada momento, gracias a la capacidad para la empatía que muestran los seres humanos.

Las personas persuasivas causan una buena primera impresión. Se ha comprobado que en los primeros 10 segundos (posiblemente antes) las personas deciden si alguien les cae bien o no. A partir de ese momento, tan sólo buscan algo que les confirme su decisión inicial y no se puede hacer nada para que cambien de opinión. Por eso las personas que caen bien tienen una gran ventaja sobre las demás a la hora de persuadir a alguien para que haga algo. La primera impresión está muy relacionada con el lenguaje no verbal. Una postura erguida, un andar seguro, un saludo firme y una sonrisa ayudan a causar buena impresión.

Las personas persuasivas no se muestran impacientes por que cambies de opinión. Más bien se centran mantener la calma y esperar pacientemente hasta que la semilla que han plantado en tu mente haga que las ideas broten por si mismas. Cambiar de opinión lleva tiempo, pero si tus argumentos son solventes, al final dejan huella.

Las personas persuasivas conocen a la persona con quien hablan y por eso les llaman por su nombre. Cuando se dirigen a uno por su nombre, queda claro que cualquier cosa que se diga se dirige a ellos y por eso tienden a prestar más intención. Además, al llamar a alguien por su nombre, esa persona se siente tratada de manera especial, no como uno más. Si olvidas el nombre de alguien que acabas de conocer, no dudes en preguntarlo de nuevo.

Las personas persuasivas saben que es mejor tener éxito que tener razón y son capaces de ceder si es necesario tan sólo para dar gusto a alguien. No buscan ganar cada batalla para luego perder la guerra. Ceder en algo, al igual que hacer un favor a alguien, hace que el otro se sienta mejor, y eso incrementa las posibilidades de persuadirlo.

Las personas persuasivas siempre sonríen. La sonrisa elimina cualquier señal de agresión de tu rostro y hace que la otra persona baje la guardia. Por el contrario, cualquier señal de agresividad por tu parte hace que la otra persona se ponga a la defensiva, y esto es lo peor que puede ocurrir si la quieres persuadir de algo.

En conclusión, las personas persuasivas son personas con una gran capacidad para interpretar lo que están pensando los demás y responder de la manera más adecuada. Es decir, que las personas persuasivas demuestran un alto grado de inteligencia emocional.

Share This

Share This

Share this post with your friends!

×

Hola!

Clic en uno de nuestros asesores para conversar con él

×